Anything else but the truth

:: Aki – Parte IV y última ::

“Cuando yo volvía a casa, abría los libros, los cuadernos y estudiaba. Lograba concentrarme por horas. Para mí, todo lo que no daba margen a los sentimientos era una actividad relativamente cómoda.
Cada día parecía separado del anterior. Para mí, el tiempo no transcurría de manera lineal. El sentimiento de que algo tenía continuidad, de que algo se desarrollaba e se transformaba, no existía más para mi. Mi existencia era limitada a vivir cada segundo, uno después otro. No había futuro, ni mismo perspectivas de que hubiera uno. Del pasado, restaban un sin fin de recuerdos que, al pensarlos, me hacían sangrar. Y, sangrando, yo repasaba esos recuerdos. Será que un día la sangre derrumbada va a coagularse y transformarse en una dura piel? Será que un día, cuando los recuerdos de Aki vinieran, yo no sentiría más dolor alguno?”

Un grito de amor en el centro del mundo, Kyoichi Katayama.

Advertisement

28 noviembre 2011 - Publicado por | Da igual

1 comentario »

  1. El no querer sentir por miedo al dolor es el más mezquino de todos los cobardes sentimientos (in)humanos…

    Comentario por dESoRdeN | 29 noviembre 2011 | Responder


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.